“Hebras de Paz”

hebras de paz

Juan Gutiérrez, con una larga trayectoria en el trabajo por la paz,  visitó el Instituto DEMOSPAZ, el 14 de septiembre para compartir sus ideas y reflexiones sobre la memoria y la construcción de la paz que desde la asociación que preside “Hebras de Paz” están impulsando.

“Las hebras de paz son esos actos, las mayoría de las veces pequeños y casi imperceptibles pero otras veces desafiantes e incluso heroicos, que, en tiempos o situaciones marcados por el horror, terror, violencia letal o flagrantes injusticias, tienden una mano para ayudar o salvar a personas amenazadas o que sufren abusos y humillaciones por ser consideradas enemigas o ajenas.” Así describe el significado de Hebras de paz en su página web .

La Asociación Hebras de Paz, trata de recuperar de la memoria, esas acciones positivas y humanas que ayudan a reformular y reconstruir la manera que tenemos de comprender la vida. , pues “Las Hebras de paz son solo una pequeña parte, pero muy especial, de la paz viva o paz positiva, que  podemos visualizar como una la gran malla de engarces que los seres humanos establecemos para apoyar a otros y recibir de otros apoyo.”. Son actos de generosidad y bondad desinteresados que tienen lugar durante contextos bélicos o situaciones de conflictividad en los que las personas se guían por la empatía y el amor, incluso cuando supone un riesgo para sus propias vidas.

La asociación recoge historias y relatos que ilustran estos hechos. La del miliciano republicano que ayudó a un combatiente del bando nacionalista a escapar de los fusiles de asalto, o el empresario miembro del Partido Nacionalsocialista Alemán que salvó la vida de cientos de judíos son, justamente, el tipo de actos que debemos recuperar y de los que debemos adueñarnos para reconstruir una memoria colectiva de paz, de “Paz Viva”. Hoy en día, ayudar a una persona invidente a cruzar la calle, defender a un inmigrante de insultos racistas o incluso devolver una cartera llena de billetes a su dueño son relatos que construyen y dan forma a esos engarces de paz que han estado y siguen estando presentes en la humanidad.

Así pues, “los relatos de vidas salvadas gracias a esas hebras, aportan colorido, alegría, picardía, imaginación, poesía, esperanza, a la memoria en que se injertan, con lo que, además de educar para el nunca más, educan para seguir ayudando a la vida de otros con lo mejor de uno mismo.”